- El autor de obras como «La nona» y «Yepeto» tenía 89 años.
- Fue pieza fundamental de Teatro Abierto, una valiente movida cultural y de resistencia en plena dictadura militar.
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Murió Tito Cossa, la cultura argentina está de luto. Y su figura merece un repaso por una trayectoria impecable, comprometida, esa ésas que de a poco se van extinguiendo.
La dictadura aplastaba. Corría 1981 y en algunas salas intentaba soplar un viento de cambio. No era fresco, era de resistencia. Eso se propuso esa conmovedora movida artística llamada Teatro Abierto, de la mano de un grupo de valientes, con Roberto Tito Cossa como uno de los que ponía la pluma y el alma en cada escena. «¿Hay para la de Cossa?«, era una frase repetida hasta el cansancio en la ventanilla de ese otoño del ’81 y se convirtió en latiguillo. La larga fila en la puerta del teatro no era para ver Gris de ausencia, con un elenco magistral en el escena. Era para no perdérsela. Y, a 43 años de esa postal inolvidable, la muerte de ese maestro de la palabra –
