La Corte Suprema volvió a fallar contra Tabacalera Sarandí y la empresa de Pablo Otero, conocido como el Rey del Tabaco, ahora sí deberá empezar a pagar el impuesto mínimo a los cigarrillos que durante ocho años se negó a abonar.
Además, el tribunal avanzó sobre la cuestión de fondo, si ese tributo es constitucional o no, como plantea Tabacalera Sarandí. Le dio vista a la Procuración General para que emita un dictamen de rigor y los jueces puedan avanzar en una resolución definitiva.
La decisión de la Corte, que ordenó que empiece a pagar los gravámenes, da de baja un artilugio legal que le permitía a Otero seguir sin ponerse al día a pesar de que hace 15 días el tribunal le había revocado dos cautelares. Lo que anuló la Corte es un falló de ejecución adelantada que lo habilitaba a evitar el pago del tributo. Esto es porque el código procesal civil dispone que, habiendo dos sentencias favorables, puede ejecutarse esa decisión. Y Otero tenía dos fallos favorables en primera y segunda instancia.
