Fabián “El Gordo” Di Julio es el organizador principal de una banda que en Mar del Plata contrabandeaba teléfonos de alta gama con ayuda de un empleado de la Aduana, que tenía montado casinos ilegales on line y que luego lavaba impactantes sumas de dinero mediante operaciones con criptomonedas. Así lo considera la Justicia Federal, que en el reciente procesamiento de varias personas, aseguró tener pruebas abrumadoras en su contra.
Aunque de Fabián Di Julio se sabe todo, en términos de importancia para el expediente, hay algo fundamental que se desconoce: su paradero. Porque desde que se ordenó su detención el pasado 3 de mayo no se lo puede ubicar, al igual que a su hijo Gianluca. En cambio Franco, el otro hijo, permanece detenido, mientras que su esposa, Verónica Scrosoppi acaba de ser citada a indagatoria, también por entender el juez Santiago Inchausti y la fiscal Laura Mazzaferri que tiene algún grado de responsabilidad penal en todas las maniobras.
Lo increíble de esta historia es que la base de operaciones de los Di Julio eran las oficinas ubicadas en Independencia 3122, frente a donde tiene su despacho la fiscal Mazzaferri.
El 7 de mayo se libró la orden de captura de Fabián Di Julio y desde entonces las distintas fuerzas de seguridad abocadas a la investigación lo buscan. Sus abogados presentaron ante la Justicia una exención de prisión que le fuera denegado y que actualmente se encuentra apelado en la Cámara Federal de Apelaciones.
En el procesamiento de esta semana (no lo incluyó ni a él ni a su hijo Gianluca, también prófugo) se confirmó el decomiso del dinero que tenía en una cuenta de criptomonedas. Esa cuenta de Binance estaba congelada, pero ahora el monto pasará a ser de uso autorizado de la misma oficina que lo investiga, la Unidad de Información Financiera (UIF). Se trata de 28.589,26 dólares, una cifra insignificante en comparación con la fortuna que se acreditó que “movía” en solo 3 años. El contraste entre la situación declarada ante el fisco de Fabián Di Julio y los montos de las operaciones efectuadas desde su cuenta de Binance son “notorios y concluyentes en cuanto a la injustificación de su incremento patrimonial”. Di Julio ha recibido depósitos, desde el 21/01/22 hasta el 22/04/24, por la suma total de 1.059.462,02 de dólares mientras que ha efectuado transferencias por la suma de 930.956 dólares desde el 27/02/22 al 23/04/24
