Cámaras y armadores alertaron al Consejo Federal Pesquero sobre un escenario de “quebranto estructural”. Advierten que la crisis viene desde hace años, pero que este gobierno «la desnudó» y «la agravó». Piden medidas económicas, fiscales y regulatorias para recuperar su competitividad.Cámaras y armadores de la pesca fresquera elevaron esta semana una extensa nota al Consejo Federal Pesquero (CFP) en la que formalizaron el pedido para declarar la emergencia en la actividad y, además, reclamaron la intervención del Gobierno nacional para frenar la crisis que atraviesa el sector.
Luego de la suspensión de una reunión pactada para mediados de mayo, en medio de múltiples reclamos de los gremios y titulares de embarcaciones, este miércoles un grupo de empresas e instituciones de la cadena pesquera fresquera fue recibido por el órgano colegiado en sus oficinas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El objetivo del encuentro, según explicaron en un comunicado, fue reiterar “la situación critica del sector” en cuanto a la falta de rentabilidad y el perjuicio que viene generando el aumento de combustible (superior al 80%) y la falta de desregulación en la operatoria del sector (más de 143 tramites), lo que “ha agravado” la crisis del sector.
“La situación ya no admite diagnósticos parciales, respuestas tardías ni medidas meramente simbólicas. Hemos dicho basta. No claudicaremos hasta que se escuche nuestra voz”, señalaron en la nota que entregaron a las autoridades.
Desde el sector advirtieron que está comprometida “la continuidad de un sector centenario, de capital nacional, generador de empleo argentino y de valor agregado en tierra”.
También recordaron que la pesca fresquera forma parte de “la historia productiva nacional”, y de Mar del Plata en particular, y que los problemas actuales son el resultado de décadas de “decisiones equivocadas”.
“Hoy sentimos que se nos sigue ignorando. Por eso esta presentación no constituye un reclamo coyuntural: es una solicitud institucional urgente para evitar la desaparición de un modelo productivo que sostiene capital nacional, empleo argentino, valor agregado y arraigo territorial”, afirmaron.
“No venimos a echarle la culpa de todo al Gobierno. También asumimos nuestra propia responsabilidad”, expresaron los empresarios admitieron y remarcaron que “la crisis no es nueva”, sino que la pesca fresquera “arrastra más de dos décadas de descapitalización, caída del valor agregado, costos dolarizados, regulaciones obsoletas y estructuras laborales y administrativas ancladas al pasado”, aunque afirmaron que “la actual política económica no causó la crisis” sino que “la desnudó” y “la agravó”.
