Las exportaciones a nivel nacional superaron los US$667 millones y se comercializaron 192.980 toneladas. Las capturas de calamar impulsaron las ventas
A pesar del contexto de crisis que atraviesan diversos sectores de la industria, los desembarques pesqueros en el puerto marplatense crecieron un 36,5% en el primer trimestre de 2026.
El dato fue revelado por el Ministerio de Economía de la Nación en el último informe de coyuntura. En detalle, el distrito volvió a liderar los desembarques en todo el país, con 91.296 toneladas, por encima de las 79.927,8 de Puerto Madryn.
Con estos números, las descargas en la terminal marítima local crecieron un 36,5% respecto al mismo periodo del año pasado, cuando habían sido 66.847 toneladas, y fueron un 2,1% superiores a las de 2024 (89.392,8 toneladas).
En relación a las exportaciones a nivel nacional, se registraron ventas por US$667,8 millones, lo que representa una suba del 47,2%. En total, se movilizaron 192.980,6 toneladas de productos pesqueros, un crecimiento interanual del 44,2%.
En particular, prevalecieron las exportaciones de moluscos. Se vendieron 113.533,9 toneladas de calamar Illex argentinus por un total de US$308 millones, lo que significa un crecimiento del 67,4% respecto a los primeros tres meses del año pasado.
Otro producto con saldo positivo fue la merluza, que tuvo ventas por US$67,6 millones -un 31% más que en 2025-, con un volumen de 26.352,9 toneladas.
Entre los principales destinos de las exportaciones nacionales, sobresalen China, con 43.289,2 toneladas y ventas por US$124,5 millones; España (6.646,6 toneladas por US$31,6 millones); Tailandia (3.441,7 toneladas por US$12,6 millones); Estados Unidos (1.870,1 toneladas por US$10,4 millones); y Brasil (2.870,3 toneladas por US$10,1 millones).
Más allá de las estadísticas sobre los desembarques y las exportaciones en los primeros tres meses de este año, cabe recordar que la industria enfrenta múltiples desafíos.
En el último tiempo, en Mar del Plata genera preocupación la situación de la flota fresquera, que atraviesa un cúmulo de factores adversos que la ponen en jaque.
La rentabilidad del sector viene golpeada por el brusco aumento del combustible. Y la problemática puede ser incluso más grave: el Consejo Federal Pesquero (CFP) evalúa transferir cuotas de captura de merluza de buques fresqueros hacia buques congeladores. Esto implicaría un golpe muy fuerte para toda la cadena productiva.
