Una multitud recorrió las calles al conmemorar el medio siglo de la dictadura. Críticas al gobierno nacional y al negacionismo. Hubo un pedido de liberación de Cristina Fernández de Kirchner.
Mar del Plata vivió una histórica y multitudinaria marcha por el aniversario de los 50 años del inicio de la dictadura militar: a lo largo de 24 cuadras miles de manifestantes se movilizaron por las calles céntricas bajo las consignas de memoria, verdad y justicia.
Bajo el lema “Los 50 años no son un cuento”, la conmemoración culminó con un festival musical que finalizó como cada acto: “30.000 compañeros detenidos desaparecidos: ¡Presentes! Ahora y siempre”.
Los manifestantes, encabezados por Abuelas y Madres de Plaza de Mayo más los organismos de Derechos Humanos de la ciudad, se fueron nucleando en las inmediaciones del monumento a San Martín, para marchar por Luro hasta la costa, continuar por Buenos Aires hasta Colón, para doblar en Independencia y volver a retomar por Luro para culminar frente al escenario montado en San Luis y la avenida.
El caudal de gente fue de tal magnitud, que los organismos de Derechos Humanos locales calificaron a la manifestación como “histórica”, ya que también se realizó “una sola marcha”. Otros años, los movimientos de izquierda se movilizaban por su cuenta. A través de un documento conjunto, reiteraron la defensa de “las banderas históricas de Memoria, Verdad y Justicia” y reafirmaron que “la democracia se defiende en las calles con participación popular, organización y lucha colectiva”.Asimismo, reseñaron que “la dictadura no fue solamente un régimen represivo: fue un proyecto político, económico y cultural destinado a transformar profundamente la sociedad argentina”, que buscó disciplinar “a través del terror, la persecución y la desaparición forzada de personas”. “Para lograr instalar este modelo —añadieron— fue necesario disciplinar a la sociedad mediante la represión y el terror. Los centros clandestinos de detención fueron el dispositivo represivo central del plan sistemático de desaparición de personas”.
El resultado de ese plan genocida fue claro: “30.000 compañeros y compañeras detenidos desaparecidos”. “Miles de sobrevivientes y presos políticos. Miles de exiliados. Más de 500 bebés robados. Una sociedad atravesada por el miedo”, afirmaron.
