La banda formada en Australia dio el primero de sus tres shows en un Monumental colmado, con canciones que quedaron marcadas a fuego entre los fans.
El 27 y el 31 son los próximos conciertos.
La vara estaba alta y no la había puesto ahí arriba nadie más que la propia banda. En 1996, estrenándose en vivo en Buenos Aires. En 2009, propiciando un regreso que tuvo destino de inolvidable CD/dvd en vivo, Live at River Plate, con la cucarda, ahí sí, para el público local y el marco brindado. Y en 2026, en una previa que proponía interrogantes (el paso del tiempo, la biología implícita, la baja del motorcito Malcom Young, el temita de salud de su sobrino y reemplazante,Stevie) las cosas volvieron a salir bien, y más que eso.
Patito feo
Dentro del rock and roll, AC/DC es una suerte de Patito Feo convertido en Mesías. Una definición concreta del género mismo. Como un uniforme escolar, el que todavía usa el guitarrista y alma, Angus Young, o un jean que viste a todos los que están en el rock, a los que la banda nunca se cansa de saludar con una salva de cañonazos en el tema homónimo.
Arropados por los vastos y paternales brazos del heavy metal, fueron confundidos y entreverados con el incipiente punk rock cuando se afincaron en Inglaterra hacia 1976, con un par de discos bajo el brazo. «Nuestras canciones siempre fueron sobre autos, chicas y tragos. Cuando escuché por primera vez a los Sex Pistols cantando sobre anarquía, sinceramente, tuve que ir al diccionario porque no conocía el término», reconoció con el tiempo Angus Young.
De hecho, el mismo guitarrista también recordó alguna vez a un amigo que quiso introducirlo en el mundo de la música clásica: «Apenas le dio play a un disco de Beethoven empezó a recorrerme un tipo de ansiedad. Pasado el primer minuto, admití que se debía a que nunca entraba la batería, así que me levanté y me fui», confesó el guitarrista a Clarín en 1996. No existe el acercamiento coloquial a la banda sin que se pueda resolver con un manifiesto brutalista-rockero. Tal así el de nuestro Pappo, otro adherente a la excitante cuadratura de los Young ejecutó en torno a ellos su teorema más sonado: «A mí me gusta el rock. Rock es AC/DC. ¿Fito Páez se parece a AC/DC? No. Entonces: no es rock».
Quien sabe, «resiliencia» podría ser otra de las palabras que conducirían al guitarrista principal de la banda directo al mataburros. Lo que no se puede decir es que el músico no haya vivido en carne propia, y en infinidad de oportunidades, el significado concreto del término.
Desde la temprana muerte del segundo cantante de la banda, Bon Scott (el primero había sido Dave Evans), en 1980, luego de que su último álbum hasta esa fecha (Highway to Hell, 1979) les diera la buscada fama mundial, para terminar subiendo la vara con un nuevo cantante, el todavía vigente Brian Johnson, y un disco (Back in Black, 1980) que hasta el día de hoy es el más vendido de la historia en términos de rock como género puro & duro.
Brian Johnson, el cantante de AC/DC saludó y anunció que iba a ser «una gran noche de rock and roll». Foto; Ariel Grinberg
La espera terminó
Con esos años de espera y con los meses que pasaron desde el anuncio de que AC/DC volvería a la Argentina, la noche de River de este lunes comenzó con una previa marcadamente musicalizada con temas de Black Sabbath y Ozzy Osbourne, muy aplaudidos por un estadio colmado, y un campo dividido entre vip y no vip. Esa es la cuestión,y los primeros ocupando el 70 % de la localidad, adelante. ¿El diferencial? Un público más familiar, distinto al de 2009.
Entre la audiencia, repiqueteaban los Red Devils Horns, esos cuernitos luminosos y colorados que en 2009 regalaban y hoy forman parte del merchandising. Carlos Maslaton, uno de los cerebros del making del actual presidente de los argentinos, se paseaba comiendo caramelos confitados cerca de la platea baja. Antes habían animado la velada nuestras Eruca Sativa y los Pretty Reckless.
A las 21.04, en las pantallas del estadio se vio el video típico que hace de aperitivo todas sus giras, ahora personalizado en un auto que a toda velocidad los deja en River. Angus Young, con el uniforme escolar azul, salió comandando el riff del primer tema, If You Want Blood (You’ve Got it). A su lado, El cantante Brian Johnson vestía de negro, clásica camisa sin mangas y su infaltable gorra, un ítem que también podría ser exitosa parte del merchandising de la banda.
