CAIPA y CAABPA negocian con SIMAPE, SICONARA y SOMU la actualización salarial del sector fresquero. El punto más complejo está en la liquidación por cajón para el personal de máquinas y en la capacidad formal de firma del SOMU que hasta hoy, no tiene.incorpora al análisis por su efecto institucional posible sobre la conducción, la representación y la dinámica electoral del SOMU, en un momento donde por propio estatuto del gremio, inhabilita la conducción a quienes tengan causas pendientes por resolver en la justicia.
Para la negociación fresquera, el dato operativo es concreto, hoy el SOMU no cuenta con una firma plenamente habilitada para convalidar una recomposición salarial si no se resuelve la prórroga solicitada. Esa situación ya habría sido advertida en el ámbito de la Secretaría de Trabajo a los participantes de la negociación 2026-2027.
El escenario paritario llega a la prospección con dos frentes pendientes. SICONARA mantiene abierta la discusión por la liquidación del valor por cajón para máquinas. SOMU, por su situación jurídico-laboral, condiciona la validación formal de cualquier acuerdo que lo incluya.
En el resto del mapa gremial, el cuadro es más ordenado. Capitanes ya cerró su paritaria y SIMAPE aparece en condiciones de firmar antes de la zarpada para dar inicio a otra temporada de pesca de langostino en aguas nacionales, con una posición que combina defensa salarial, criterio operativo y sentido de oportunidad.
La inminencia de una nueva prospección de langostino en la ZVPJM exige definiciones. La flota necesita tripulaciones disponibles, reglas salariales claras y condiciones laborales formalizadas. Las cámaras, a su vez, requieren conocer el costo de campaña antes de poner los buques en movimiento.
Por eso, la paritaria del fresco todavía no está cerrada en su totalidad. El punto crítico sigue concentrado en SICONARA y en el cuadro formal del SOMU. En paralelo, SIMAPE vuelve a ocupar un lugar decisivo, sostiene la defensa del salario de la marinería sin bloquear el funcionamiento de una actividad que necesita previsibilidad, trabajo efectivo y una salida ordenada al inicio de temporada, a la altura de los acontecimientos.
