Las cámaras del sector advirtieron que el gasoil ya acumuló un incremento superior al 40% en lo que va de 2026 y exigieron una exención impositiva transitoria para preservar la actividad y el empleo.
En el primer bimestre de 2026, las descargas de variado costero en puertos como Mar del Plata ya registraron caídas de casi el 40% respecto al mismo período del año anterior. De continuar esta dinámica, “la parálisis progresiva de la flota costera es inevitable”, alertaron.
Las consecuencias no se limitarán al sector exportador: la retracción de esta actividad impactará de lleno en el abastecimiento del mercado interno de pescado fresco, un efecto que los consumidores argentinos “sentirán directamente en la góndola”.
“Trabajadores, familias, plantas procesadoras y servicios portuarios de todo el litoral ya están sufriendo las consecuencias”, graficaron.
En este sentido, la crisis de costos que venía deteriorando la actividad desde hace meses encontró en el incremento sostenido del combustible su detonante final: es la variable que define la viabilidad de continuar operando para una parte significativa de la flota nacional.
Petición al Gobierno Nacional
Ante este escenario, las cámaras del sector solicitaron formalmente a la Subsecretaría su intervención ante la Secretaría de Energía y los organismos competentes para:
-Gestionar un mecanismo de alivio o exención transitoria del ICL y el impuesto al CO2 para el gasoil naval de uso productivo.
-Establecer un plan de contingencia y previsibilidad en los precios de los hidrocarburos para la actividad pesquera.
-Articular medidas de fomento a la exportación que compensen el incremento desmedido de los fletes internacionales.
A modo de referencia, las cámaras destacaron que gobiernos como los de Francia y España -cuyos sectores pesqueros compiten directamente con el argentino en los mercados internacionales- ya activaron mecanismos de asistencia ante la crisis global, generando una asimetría competitiva adicional para la industria nacional.
La industria expresó su disposición a conformar una mesa técnica de trabajo de carácter urgente con las autoridades para ampliar los datos expuestos y avanzar en soluciones concretas.
Por último, el sector advirtió que “la inacción tiene consecuencias directas sobre miles de puestos de trabajo, la actividad de las plantas procesadoras y las comunidades portuarias de todo el litoral marítimo argentino”.
