La CATT rechazó el llamado de la UOM a un paro “inorgánico”, pero advirtió que podría impulsar medidas propias si no se modifica el artículo que limita el derecho de huelga.La interna del sindicalismo volvió a quedar expuesta a partir del debate por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Sin el aval de la CGT, el titular de la UOM, Abel Furlán, convocó a distintos sindicatos para definir un paro con movilización, pero la iniciativa no contará con el respaldo de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), que rechazó el planteo por considerarlo “inorgánico”.
Si bien la CATT forma parte del denominado ala dura del sindicalismo, sus principales dirigentes resolvieron alinearse con la estrategia de la CGT, aunque dejaron abierta la posibilidad de medidas de fuerza propias si no se modifica uno de los puntos más sensibles del proyecto: la reglamentación del derecho de huelga, con impacto directo en el sector del transporte.
La confederación, liderada por Juan Carlos Schmid, acordó reunirse a comienzos de febrero para analizar el escenario político y sindical. El objetivo es acompañar las negociaciones de la CGT con el Gobierno, aunque advirtieron que, de no lograrse cambios en el articulado que se debate en el Senado, podrían avanzar con acciones por fuera de la central obrera.
