Después de cuatro meses en el muelle de la ciudad de Ghent (Bélgica), por fallas en su planta propulsora, el primer pesquero híbrido del país retoma rumbo a Ushuaia.El buque pesqueroCenturión del Atlántico volvió a abrirse paso en aguas argentinas con una escena que, para su tripulación de máquinas, puente y armadores, tiene el peso íntimo de una victoria, de su revancha; la planta propulsora respondió y quedó nueva. Tras cuatro meses de inmovilidad en muelle del puerto de Ghent, en Bélgica en cercanías de las instalaciones de Anglo Belgium Corporation (ABC) fabricante del poderoso motor principal que en sus primeras mareas en el sur argentino, había mostrado fallas, el gigante del Atlántico Sur retoma su derrota con el pulso recuperado, y con él recupera también —para la industria pesquera y naval— una señal de confianza en la capacidad de sostener proyectos complejos, exigentes y de alta densidad en innovación tecnológica.
No se trata de un pesquero más, sus 118 metros de eslora ya vislumbran la robustez de todo sus interiores y la capacidad de pesca y procesado a bordo. El Centurión del Atlántico es reconocido como el primer pesquero híbrido de la Argentina, una iniciativa presentada oficialmente en agosto de 2024 luego de una inversión cercana a los 45 millones de dólares. Reconstruido y reparado a fondo en Noruega con tecnología de última generación, su fisonomía lo define con precisión, es una fábrica flotante concebida para capturar y procesar a bordo, produciendo surimi y otros derivados listos para exportación, y con cuota de merluza negra. Con capacidad para más de 90 tripulantes, su operación integra, además, un criterio de máxima eficiencia del recurso, sostenibilidad y respeto por el medio ambiente.
