La nueva regulación disminuirá en un 66% las licencias de VTC en España, afectando especialmente a Barcelona, donde Uber y Cabify solo podrán operar en trayectos interurbanos.Entre las novedades, se incluye la exigencia de demostrar un nivel B1 de catalán para obtener la licencia, un requisito que ciertos grupos consideran insuficiente y que podría suscitar un debate .
