Según el diputado nacional, el trato con el gobierno de Donald Trump “es un enorme retroceso y no beneficia en nada al trabajo ni a la inversión” nacional.modernizadora, pero es un programa que debilita al Estado, subordina al país a intereses externos y pone en riesgo la producción y el trabajo”.
Y añadió: “Un acuerdo de esta magnitud no puede firmarse entre gallos y medianoche, sin discusión en el Congreso ni consulta a sectores productivos, sindicatos, universidades o gobiernos provinciales”.
Por último, el exintendente llamó a encender todas las alarmas frente al avance del acuerdo hasta que se abra un proceso de análisis serio y participativo: “Exigimos que el Congreso de la Nación abra un espacio de debate con productores, trabajadores, especialistas y representantes de todas las provincias. Argentina no puede resignar soberanía ni comprometer su futuro productivo sin un mínimo de deliberación democrática”.
Y concluyó: “La Provincia de Buenos Aires no va a mirar para otro lado. Vamos a defender la producción, el empleo y la soberanía. Este acuerdo, tal como está planteado, es incompatible con esos valores”.
