Una decisión empresarial marcó el fin de un ciclo para la reconocida marca de herramientas, generando una fuerte preocupación en la comunidad local.
La histórica fábrica de Stanley Black & Decker en New Britain, Connecticut, le baja la persiana para siempre. Esta decisión deja en la calle a cerca de 300 trabajadores y representa un golpe importante para una ciudad que creció de la mano de la industria. Se termina así una era ligada a las famosas cintas métricas amarillas y negras. Conocé los detalles.La empresa confirmó que el cierre será el 18 de mayo de 2026. La decisión se tomó por una caída en la demanda de sus clásicas cintas métricas de una sola cara, mientras que las de doble lado, fabricadas en Asia, explotaron en ventas. Adaptar la planta a los nuevos modelos era inviable por los altos costos y dificultades técnicas.
Esta fábrica funcionaba en New Britain, la misma ciudad donde Stanley nació en 1843. Por décadas, cientos de familias vivieron gracias a la actividad que generaba la fábrica, siendo un motor clave para la economía local. El cierre es más que solo una decisión de negocios, es el fin de un símbolo.
