Desde el lunes hay cientos de camiones detenidos y choferes que reclaman una recomposición tarifaria frente al alza del combustible y otros costos
Pasaron más de 50 horas desde que un grupo de transportistas de cereales decidió apostarse en la rotonda 227 y circunvalación camino a Quequén, en el sudeste bonaerense, en reclamo por un aumento tarifario urgente ante las subas del combustible, y la protesta sigue activa y sin señales de destrabarse. A los cortes y concentraciones que comenzaron a multiplicarse en distintos puntos del país se sumaron nuevas horas de espera, más camiones detenidos y un reclamo que, lejos de diluirse, parece endurecerse.
