Esteban Ocon ofreció un primer vistazo de cómo la gestión de la energía eléctrica va a influir en la conducción de los F1 2026, y en particular en la clasificación, donde los pilotos ya no podrán permitirse ir a fondo con el acelerador de manera permanente.Fórmula 1 entra en una nueva era en 2026 y una de las consecuencias más importantes será un cambio de paradigma para los pilotos, que deberán adaptarse a una nueva realidad ligada a una gestión de la energía que será determinanteLa reglamentación para la próxima temporada incluye, entre sus numerosos cambios, la introducción de unidades de potencia turbo híbridas simplificadas, pero con una mayor proporción de energía eléctrica dentro de la potencia total. En el punto máximo de utilización de esta energía, la paridad es total entre la potencia procedente del V6 térmico y la proveniente del sistema ERS.
En estas condiciones, y desde hace tiempo está claro, el énfasis se pondrá en una gestión mucho más precisa de la energía disponible para los pilotos. Recuperada únicamente a través del frenado y del MGU-K —ya que el MGU-H, que entre 2014 y 2025 servía para recuperar la energía de los gases de escape, ha desaparecido— y almacenada en baterías, no estará disponible en cantidad infinita a lo largo de la vuelta.
