Una iniciativa legislativa plantea reemplazar el actual esquema del impuesto automotor por una tasa de circulación basada en el uso real de calles y rutas, para corregir distorsiones y desigualdades entre contribuyentes.En medio del creciente malestar por los aumentos de las patentes en distintas provincias, comenzó a ganar visibilidad una propuesta que busca cambiar de raíz la forma en que se cobra este tributo en la Argentina. El proyecto impulsa dejar atrás el criterio patrimonial —atado al valor del vehículo— y volver a un sistema vinculado al uso efectivo de la infraestructura vial.La iniciativa fue elaborada por el abogado Jorge Monastersky y cobró impulso en los últimos días a partir del debate generado en redes sociales. El eje del planteo es claro: aunque en términos legales la patente debería funcionar como una tasa por circulación, en la práctica opera como un impuesto al patrimonio, generando diferencias difíciles de justificar entre vehículos que usan de manera similar el espacio público.
