Desde la playa, el presidente de la casa madre del fútbol minimizó el escándalo y aseguró que está «tranquilo».
Pese a sus dichos, en la Justicia avanza una causa iniciada tras una denuncia de la ARCA.
Lejos de esa realidad, consideró que la única «verdad» es el cariño que le demuestra la gente: «Me duelen las piernas de pararme por las fotos que me piden».En medio de sus vacaciones en Mar del Plata y con la investigación que avanza sobre la supuesta corrupción en la AFA y en sus dirigentes, Claudio Chiqui Tapia se desligó del escándalo que involucra al fútbol argentino y aseguró que todo es una difamación mediática. «Son dos realidades distintas, la de los medios y la de la gente», aseguró desde uno de los balnearios de Punta Mogotes.No le doy bola a lo otro, es lo mediático», subrayó el presidente de la AFA, cuando la causa que investiga la corrupción en las finanzas de la casa madre del fútbol salpica cada vez más a los dirigentes.
Al ser consultado sobre cómo lleva este momento de escándalos con los números de la entidad que preside, Tapia dijo estar «tranquilo». «No estoy imputado», argumentó y remarcó que «con lo otro no pasa nada», sobre la causa que lo tiene en el centro de la escena junto al tesorero Pablo Toviggino y a Javier Faroni sobre desvío de fondos y pagos sin justificarSin embargo, pese a sus dichos, Tapia sí está imputado en una causa en el fuero penal económico que se inició por una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Junto a su mano derecha, Pablo Toviggino, y al resto de la cúpula de la AFA, el fiscal Claudio Roberto Navas Rial los imputó por la presunta retención indebida de tributos por unos $ 19.000 millones.
