A solo dos semanas de su inauguración oficial, el Hard Rock Café Mar del Plata quedó envuelto en un conflicto gremial que amenaza su normal funcionamiento. El viernes pasado, el flamante local ubicado en Güemes y Avellaneda, una de las zonas comerciales más importantes de la ciudad, fue escenario de una protesta sindical que obligó a bajar sus persianas.La medida fue impulsada por el Sindicato de Pasteleros, que también realizó una acción similar en una nueva sucursal de la pizzería Kentucky.
El eje del conflicto está puesto en el encuadramiento sindical de los trabajadores. Desde Pasteleros aseguran que tanto Hard Rock Café como Kentucky incurren en situaciones de “precarización laboral”, al encuadrar a sus empleados bajo el convenio de Gastronómicos (UTHGRA) y no en el suyo.
El reclamo de Pasteleros y el cruce con Gastronómicos
El secretario general del Sindicato de Pasteleros de Mar del Plata, José García, sostuvo que la protesta se debe a una situación que consideran inadmisible. “Es una precarización laboral por parte de las empresas que no podemos permitir porque siempre los perjudicados son los trabajadores”, afirmó.
